Friday, 27 September 2013

Cobbler de melocotón, pera y arándanos # Peach, pear and blueberry Cobbler


Ya estamos en otoño. Y yo estoy extremadamente feliz porque es mi estación favorita. ¿ Por qué? Pues por muchas cosas: Por la luz que ya no es esa luz plena, bollante y clara del verano, sino con tonalidades doradas, más suaves, más "cálida" por los matices de colores... Y los árboles, sus hojas que a la par que empiezan a caerse toman también unos matices dorados, ocres, que me apasionan.. Esas nieblas Gallegas que me gustan tanto... El otoño es una época donde en el campo empieza a oler a madera quemada, y si tienes una chimenea ya es el no va más, tardes donde el aire "crepita"... Y en la cocina, es la más maravillosa de las estaciones para cocinar comida comfortable, que es también alimento para el alma. Estofados, panes, crumbles, bollería, chocolate caliente... Y muchas tartas de frutas.... Así que ya estoy en ese momento que noto que me apetece empezar a cocinar todas esas maravillas. Esta receta es una de esas cosas que me gusta para este tiempo otoñal del que hablo. Es una receta muy fácil y divertida. Si os gusta la fruta y el bizcocho, os encantará. Es el típico postre sencillo, nada bonito en apariencia, pero que está de morirse de rico (creo que voy a crear un copyright para esta expresión porque me paso el día diciendo eso...)

La cobbler es una receta casera que consiste en una base de "compota" de frutas cubierta con una masa tipo Galleta- Scone en dulce (El scone es un panecillo redondo originario de Escocia y típico de la cocina del Reino Unido)


La cobbler se "inventó" cuando se forman las primeras colonias Británicas en América del Norte. Los británicos se llevaron consigo sus recetas favoritas, entre ellas los típicos pudines cocinados al baño María. Pero estos colonos al no encontrar los ingredientes para cocinar sus recetas tradicionales, buscaron otras formas para poder comer algo lo más parecido a estas, con lo que comenzaron a cubrir sus estofados (la cobbler también puede ser salada) o compotas de frutas con una capa de masa de galleta o masa de bollo y después las cocinaban como tradicionalmente lo hacían en su país. Esto creó varios deliciosos postres que hoy siguen vigentes en las casas de Reino Unido y Norte América. Estos platos tan jugosos se solían servir como  desayuno o incluso como primer plato (en salado) y no es hasta el final del siglo XIX que se convierten principalmente en postres, que es lo más conocido hoy en día (pero se siguen haciendo con estofados como variante de la cottage pie, que cuando la haga compartiré la receta)


En España la cobbler no se conoce tanto como la crumble, quizás porque está menos comercializada (quizás también porque la cubierta crumble también se hace en otros países con otro nombre, streusel) El hecho es que en las casas del Reino Unido y de América del Norte es muy típico que hagan este postre, ya que se puede usar el tipo de fruta que se quiera, mejor si es de estación, y si haces bien la masa de la cobbler es deliciosa. Yo esta vez aproveché que todavía había melocotones (los últimos ya del verano) y alguna pera que tenía en el frutero (que me encanta el dulzor que da) y, como no, mis adorados arándanos (tengo obsesión, lo se. Puedo imaginarme cientos de recetas con ellos... ) Durante este último mes he estado como "una posesa" haciendo acopio de arándanos y congelándolos para poder tener suficientes para mis postres durante el invierno (los que hacéis lo mismo con este tipo de frutas me entenderéis, lo que no decir que después estarán a precio de oro y no serán tan dulces) Es decir, estoy a lo "osezna" para tener provisiones... Ya, ya, chiste malo...😏 


Antes de nada, como siempre, mi rollo explicativo:
  • Como os he dicho se puede hacer con cualquier tipo de fruta. A mí me gusta usar la fruta de temporada (si puedo), pero esto ya es algo personal. Por ejemplo, en verano una de melocotones, nectarinas con otra fruta que os guste; en otoño con manzanas, peras, frutos rojos... El punto importante es que la fruta esté madura, sino no sabrá a nada (bueno, a azúcar...)
  • Lo que es la mezcla de frutas es sencillísima. Simplemente es poner todo en una tartera y dejar que se haga una compota. Punto. No hay más ciencia. Simplemente tenéis que sacar la "compota" cuando tenga una consistencia densa, no queremos un batido de frutas ni smoothy ni esas cosas.
  • En cuanto a la parte del bizcocho (yo le llamo bizcocho para que nos entendamos. Ya he explicado arriba que es un mitad scone, mitad shortbread) Tampoco ninguna ciencia. Lo único es que las medidas sean las que os digo, y os saldrá una masa poco consistente, porque su función es que se mezcle con la fruta absorbiendo, a la par que se cuece, los jugos de las frutas. Es la caña de rica, de verdad.
  • Yo prefiero comerla templada. Yo esta vez no la he acompañado con nada, pero vamos, yo directa a votar por una custard receta aquí o helado de vainilla, o nata agria...
Ingredientes

Mezcla de frutas
100 gr. Azúcar
9 gr. Maizena
2 gr. Canela en polvo
1 c.c Pasta de vainilla de Madagascar Bourbon (en su defecto, esencia de vainilla)
2 c.c Zumo de limón
1 kg en total de melocotones y peras
150 gr. Arándanos

Cubierta Cobbler
50 gr. Mantequilla (temperatura ambiente)
150 gr. Harina
40 gr. Azúcar
2 c.c de Baking powder
1/2 c.c de sal
125 ml. Yogur (se puede sustituir por 125 ml de leche entera)
Azúcar extra para espolvorear por encima.

Preparación


Compota de frutas:
  • Pelar y cortar las frutas en trozos. 

  • Poned la fruta en una tartera con el azúcar, la Maizena, la vanilla y el zumo de limón. Mezclarlo bien y cocinarlo a calor medio hasta que las frutas sueltes sus jugos y se haga una compota espesa (para ello le hemos puesto la Maizena) 



  • Una vez lista, sacadla del calor y reservar (no lo hagáis muy de ante mano porque la "compota" debe de estar caliente cuando le incorporéis la masa)

Cubierta cobbler:
  • En un bowl mezclad: la mantequilla, el azúcar, la levadura química y la sal. Mezclad todo bien hasta que consigáis una textura como pan rallado grueso.


  • Echad el yogur. Mezcladlo bien hasta que tengáis una masa bien unida.


  • Coged con una cuchara o con las manos la medida de una cuchara sopera e ir poniéndola encima de la compota. Yo esta vez como veréis usé una cacharro para el horno demasiado pequeño, por lo que le puse sólo cuatro, y demasiado grandes. Intentad que sean de tamaño normal. Ahcer se van a hacer igual, pero es menos "tosca" la presentación.

  • Echad azúcar por encima de la masa. Suficiente para que se caramelice un poco al hornear.
  • Meted en el horno precalentado a 180ºC(Aire) Mi cobbler estuvo 30 minutos. Pero desde los 25 minutos empezad a echadle un ojo. Tenéis que ver que la masa está dorada, porque seguro que está perfectamente cocida por dentro.
  • Dejad la cobbler unos 10 minutos en el horno (abierto un poco) para que repose un poco.


  • Servir templada.

  • Se puede guardar en la nevera y calentarla un poco en el microondas, pero yo creo que este tipo de preparaciones es mejor consumirlas en el día o a lo máximo dos días.
Como ya os dije, no es una preparación vistosa, pero está de muerte.
Espero que os guste. 
Gracias por leerme.
😊

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English Version

We're getting closer to autumn. It's just on the corner. And so I'm merry, because is my favorite season. Why? Because I love the color of the trees and that lovely smell of woodsmoke... And the cool and crisp air... And the bakings... Love baking in this season: crumbles, cottage pies, stews, hot chocolate, pastries... And lots of fruit tarts... And so I'm starting to feel like cooking all these beauties. And so this recipe is one of them. Easy, enjoyable recipe that will put a smile on the face of your beloved ones. Promise.



So I decided to cook a Cobbler, which is a delicious homespun recipe, consisting of a layer of juice sweet fruits covered with a dough. Cobblers originated in the early British American Colonies. When they first arrived, they bought their favorite recipes with them, such as English steamed puddings. But these English Settlers were unable to make their traditional recipes because of the lack of ingredients, and so, to get out of the problem of how they would managed to cook their puddings, they used whatever was available and so, instead they covered the stewed fillings with a layer of uncooked biscuit or dumpling and then cooked. That created the most delicious desserts that we still enjoying today. These juicy dishes that they often served them as the main course, for breakfast, or even as a first course. It was not until the late 19th century that they became primarily desserts.



As you probably Know (non-Spaniards) Cobbler can be made with any kinds of fruits. But this time I decided to use the late peaches of the season (summer) and some pears I had stocked and, of course, my beloved blueberries (I can think about hundreds of recipes with blueberries. I have to admit that for the last month I've been buying and freezing lots of them to stock up for winter...That's weird... But it's me... 😏)



So, the recipe is easy and can be made ahead, although I like Cobblers warm, and with a dollop of cream or lots of custard (I know, I also have a problem with custard, I just adore it) will be the perfect breakfast, dessert... So let's keep indulgence ourselves with this lovely recipe.



Ingredients

Fruit Mixture
1/2 Cup sugar (100gr.)
1Tbsp Cornstarch (9gr.)
1/2 tsp Ground cinnamon (2gr)
1 tsp Pure vanilla paste
2 tsp Lemon juice
1 kg Pears & Peaches ( In total)
150 gr. Blueberries

Cobbler topping
3 Tbsp butter (50gr)
1 cup purpose flour (150gr)
2 Tbsp sugar (38gr.)
2 tsp Baking powder
1/2 tsp salt
1 yogurt (125ml)
Extra sugar to sprinkle over the mixture.

For the Fruit Mixture: 
  • Peel, and cut the fruit. Place it in a saucepan with the sugar, cornstarch, vanilla, lemon juice. Give it a stir and cook until juices oozes from the fruit and until thickened.
  • Take it off of the heat. Reserve.
For the Cobbler topping:
  • In a bowl mix flour, butter, sugar, baking powder and salt. Mix it up to get like breadcrumbs.
  • Stir in the yogurt. Mix well until all comes together and it's well blended.
  • Take dough with hands or with a spoon and place  spoonfuls onto the fruit mixture. 
  • Sprinkle sugar on the top.
  • Put it in the oven and bake at 180ºC until topping is golden brown. My cobbler took me 30 minutes.
  • Let it cool down into the oven for further 10 minutes.
  • Serve warm.
  • You can also keep it in the fridge and warm it up in the microwave.
Enjoy it!

😊

Wednesday, 18 September 2013

Pastel de queso esponjoso Japonés # Japanese cotton cheesecake













Una de las cosas que más me puede gustar de un postre es su textura. Lo confieso, tengo una obsesión- fijación por las texturas en los platos. Si os paráis a pensar un poco en todos los postres siempre se habla de texturas; un postre si es crujiente, blando, suave, aterciopelado, denso, jugoso, duro, consistente, chicloso, seco... Y todas estas texturas contribuyen a que nosotros disfrutemos de los sabores de una forma diferente: es decir, es diferente comerte un flan de vainilla que unas natillas de vainilla. Y diréis, vale Paula, un diez en inteligencia. Pero es cierto. Parad a pensar que más o menos llevan los mismos ingredientes, el sabor es muy parecido, pero cambia el estado en que se presenta, uno semi líquido y el otro cuajado. Ergo, cambian las texturas. Y nuestro "acercamiento" al postre es diferente ya de primeras, y si lo probamos esas texturas nos darán unos matices diferentes de los sabores, porque la estructura del ingrediente se ha variado y por lo tanto entran en juego más cosas que el simple sabor de la materia prima. Y todo ello contribuye a que nuestra percepción del sabor, basándonos en su textura, sea diferente. Vale, me diréis que es medio verdad, puede. Pero para mí, tras indagar mucho sobre el tema llegué a esta pequeña "reflexión", porque me fascina el mundo de las texturas, y de las combinaciones de sabores. Y todo está en el cerebro (el tener un progenitor neurofisiólogo creo que influye un poco...)Y mola.



Bueno, ya voy a por el dulce de hoy. Como sabréis los que tenéis la santa paciencia de leerme de vez en cuando, yo (desafortunadamente) soy intolerante a la lactosa, por lo cual mi consumo de lácteos y derivados, y de productos industriales, y de toda la familia de la familia... Es, por decirlo de forma correcta, controlado. Y llegar a controlarme me ha costado años... Por eso prefiero cocinar todo lo que como, yo, porque puedo usar cosas sin lactosa o en el supuesto de que la lleve sé exactamente  qué cantidad podré comer sin que me siente mal. Y soy muy disciplinada pero ya se sabe, cuando hay una restricción, allá va tu cerebro y te dice que lo hagas (sarna con gusto...) En fin, todo esto para decir que de vez en cuando puedo comer cosas que se salen del control diario. Y cuando hago eso siempre hago una tarta de queso.

Esta tarta la encontré hace unos  cuatro años cuando estaba fuera y recopilaba mis recetas favoritas (Me corrijo, llevo media vida recopilando recetas favoritas... Tengo la caja de Pandora de las recetas favoritas... Esa soy yo) Y me llamó la atención. Primero porque me gustó el tema de hacer parte del preparado al baño María (¡cómo me gusta hacer las cosas al baño María! desde derretir chocolate, la lemon curd, el merengue Suizo..)  Y el nombre, al menos en inglés, es más que atractivo, tarta de queso de algodón Japonesa (vale, en inglés suena mucho mejor...en fin...) Pero es una tarta muy atractiva, porque queda como un soufflé- mousse (no es la típica tarta de queso densa, empalagosa) y la textura es como comer nubes, ¡como algodón de azúcar!... Buff, es más que alucinante. Hacedme caso, vale la pena hacerla (y tener invitados para no comértela entera porque al ser como una nube no te das cuenta...)


Esta tarta circula por internet desde hace muchísimo, los que más la hacen son los Americanos, y yo ya la he hecho varias veces, y menos una vez que partí los ingredientes y no me salió bien, suele ser un éxito. Eso sí, con esta tarta hay que seguir las instrucciones "to the letter"=" al pie de la letra".


Antes os comento unas cosas que os pueden interesar:
  • Hasta ahora no había encontrado nunca el porqué del nombre de tarta de queso japonesa. Pero por casualidad estaba leyendo un blog de una Japo- Americana y por fin se la razón (que no me sacaba el sueño...) Simplemente es porque en Japón las tartas de queso las hacen más suaves, menos compactas que en Estados Unidos. De hecho ellos le llaman soufflé tarta de queso. Es una tarta más aireada al hacerse con un merengue, esponjosa pero que mantiene la cremosidad de la tarta de queso tradicional. Esta es la razón (not big deal...= nada del otro mundo...)
  • Esta tarta es diferente a la de queso porque se hace con un merengue que se añade a la mezcla de queso. Así se combina la exquisitez de la tarta de queso tradicional (estilo NYC) con la consistencia "acolchada" y ligera de los bizcochos esponjosos. El merengue lo que hace es ganar su volumen por las pequeñas burbujas que se forman al hacerlo, así esta tarta está llena, como veréis, de miles de pequeñas burbujas, que cuando se cocina da lugar a una textura suave y aireada. Además esta no lleva una base de galletas ni otro tipo de base. Su ligereza se compara con el algodón, yo creo que la pongo más en una nube de azúcar, o tipo mousse.
  • No busquéis una tarta sabrosa. Esta no es así. Yo, objetivamente, la defino como "insípida", no tiene un gran sabor. 
  • Que yo describa, y que se describa a la receta como suave, light, textura nube, no quiere decir que sea de régimen. Lleva todo entero: leche, crema de queso, huevos, azúcar, harinas... desde luego que es menos "contundente" que una tarta con queso y nata, pero no deja de ser un postre calórico. Y no uséis nada desnatado, porque os saldrá bien seguro, pero será, si cabe, con menos chiste en cuanto a sabor se refiere.
  • Como ya he dicho, la crema de queso y la leche y la mantequilla enteras. Los huevos los vamos a separar (siempre a temperatura ambiente) porque usaremos las claras para montar el merengue y las yemas para la mezcla que le dan cuerpo.
  • Y os preguntaréis al leer la receta porqué se hace la mezcla de la crema al baño María. Yo he visto un par de recetas que lo hacen sin ser al baño María, y salen bien. Ahora bien, nunca lo he probado. Creo que "cocinando" al baño María la mezcla adquiere más consistencia para poder "unirse" bien al merengue que le vamos a añadir y darle sustento también. Lleva un poco más de tiempo y es más engorroso pero yo creo que vale la pena. Cocinar lleva tiempo, y si no lo tienes o no te gusta, es mejor que no lo intentes. ¿No pensáis igual? 
  • Esta vez he usado un molde de silicona de Pyrex, que salen muy bien y son muy cómodos. Otras veces he usado un molde de rosca. A mí me gusta más esta versión porque es la más extendida y es más tipo tarta de queso. El molde hay que forrarlo con papel de cocinar por la base y los laterales para evitar que se salga del molde cuando suba y que se pueda pegar (en uno de silicona es casi imposible...) Y el exterior del molde hay que forrarlo con papel albal si usas un molde desmoldable para evitar que pase agua. Yo de todas formas también se lo pongo porque tengo mi teoría (claro, de mi "cosecha") que si se lo pongo mantendrá una temperatura más estable... Pero esto son cosas mías (Es que soy Gallega...) pero os lo comento por si lo veis en el de silicona que yo uso y pensáis que se me va la pinza (¡sin comentarios!)
  • Veréis que se usa Maicena y harina normal. Yo siempre la tamizo. Siempre. Y si puedo dos veces. Al tamizarla la "separas" y estará más aireada y suave con lo que dará una mezcla más "limpia", más suave.
  • El baño María, como ya os había explicado otra vez, es una cocción indirecta, así pues la tarta se cocerá de forma uniforme y no sufrirá durante la cocción. A mí me encanta hacer postres al baño María, siempre que se pueda, porque se quedan muy esponjosos y jugosos. ¡OJO! El agua que echéis en la fuente para el baño María debe de estar caliente,¡ nunca fría! porque retrasaría el tiempo de cocción. Ojo con esto que puede "fastidiar" el postre.
  • Ya os he dicho que es una tarta tipo mousse, incluso yo voto por la opción tipo soufflé. Por lo tanto hay que tratarla con mimo y con mucho cuidado de cambios de temperatura bruscos (ni se os ocurra abrir la puerta del horno durante el horneado) En esto es muy delicada. Así pues, poned suficiente agua para el baño María para que no se evapore durante la cocción. No abráis la puerta del horno durante la cocción. Y dejad que la tarta se enfríe en el horno una vez transcurrido el tiempo.
  • Al ser una tarta tipo "soufflé" tiende a bajarse un poco tras la cocción. Si antes del horneado alisamos la parte superior bien quedará mejor, pero tras hacerla varias veces siempre veo que se baja un poco. Hay un truco para que no se baje nada, pero yo prefiero que se quede "fea" a hacerlo. Este truco simplemente consiste en dejar la tarta horneándose más tiempo del requerido, así la tarta estará más cocinada y estable, por lo que se asemejará en textura un poco más a un bizcocho. La verdad, por lo que he leído, la textura queda también muy aireada, pero ya no es tan tipo mousse. Si queréis probad y me contáis.
  • Ya os he dicho que este postre es todo textura. No busquéis que sepa a queso como una normal. Por eso yo siempre la acompaño con algo. Unas veces con una English custard (tipo natillas) receta aquí, o la crema de limón Inglesareceta aquí, o con chocolate caliente, un cremoso de yogur y frutas del bosque, o simplemente como lo he tomado yo esta vez, con mucha mermelada de moras casera.
  • ¡Esta tarta es para disfrutar haciéndola, y para disfrutar su textura!

Ingredientes

140 gr. Azúcar (yo la muelo una vez pesada)
6 Huevos (separadas yemas de las claras) Y a temperatura ambiente
1pizca de sal
50 gr. Mantequilla
250 gr. Crema de queso 
100 ml. Leche entera
1 c.sopera. Zumo de limón
1/4 c.café de  Pasta de vainilla de Madagascar Bourbon / O esencia de vainilla
60 gr. Harina
20 gr. Maicena
1/4 c.café de cremor tártaro

Preparación
  • Antes de nada, pesad todos los ingredientes.
  • Tamizad las harinas.

  • Una vez que el azúcar lo habéis pesado, molerlo para obtener azúcar molido. Yo lo hago porque me gusta hacer los merengues con azúcar en polvo, se une mejor el merengue y queda mejor siempre. Pero digo que lo moláis una vez pesado porque el azúcar glasé que venden lleva almidón (que es bueno si hacemos macaron o merengues al horno, pero en este caso no necesitamos más estabilizante así que pesadlo y moledlo. Si no tenéis con qué molerlo lo podéis hacer también con azúcar normal, pero a mí no me gusta. Pero como poder, se puede hacer.
  • En un bowl al baño María poned la crema de queso, la leche y la mantequilla. Mezclad bien hasta que se disuelvan y se unan. Una vez listo sacad el bowl del baño María y dejad que se enfríe.


  • Una vez fría la mezcla anterior ponedle la pasta de vainilla, las harinas (que previamente habréis tamizado) y mezclad bien. Ahora ir añadiendo las yemas y mezclad bien otra vez. Por último añadid el zumo de limón. Y volver a mezclar hasta que quede una crema suave.

  • Podéis ver arriba las semillas de la vainilla? si no os gusta que  se vean (la de verdad de Madagascar es así) usad esencia de vainilla (que para mí no es lo mismo)






  • Batid las claras con el azúcar en polvo  y el cremor tártaro hasta obtener un merengue denso y brillante (veréis abajo cómo debe de quedar el punto para saber si está listo)


  • Añadid el merengue a la mezcla de queso en dos tandas, y mezclad despacio para que se incorpore todo bien.



  • Engrasad un molde redondo de tarta (22cm) o en un molde de bizcocho de rosca y forrad la base y los laterales con papel de hornear. Si usáis un molde desmontable forrad el exterior con papel albal. 
  • Echad la mezcla con cuidado en el molde. Dad unos pequeño golpes para que la mezcla se asiente bien y así también sacar cualquier tipo de "aire" que pueda llevar.




  • Calentad agua. Encended el horno a 160ºC.
  • Colocad el molde en la bandeja del horno (con fondo suficiente) y llenad con un poco de agua caliente. Metedlo en el horno y echadle más agua hasta que cubra la mitad del molde.


  • Hornead el pastel de queso 1 hora y 15 minutos. Si a este punto veis que está dorado y se nota que está cocido y asentado, lo apagáis. No abrís el horno para nada. Si lo abrís, al ser tipo soufflé, se bajará (prometido, que me pasó)
  • Dejad que se enfríe en el horno. 
  • Mirad la textura en la foto de abajo (no son grandes fotos pero creo que se pueden apreciar las millones de burbujas que hace que sea mullida y esponjosa)




  • Se toma fría. De hecho si la metéis una vez frío en la nevera se volverá más densa. Y al día siguiente está  más rica, como pasa con las tartas de queso. 




  • Es adictiva por la textura. Es como estar comiendo una mousse, un soufflé o una nube (ya se que me repito) Y es perfecta para estos días que ya viene otoñales.


Espero que os guste.
Gracias por leerme.
😊


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English Version

What I like the most in a dessert, is the texture. I confess, I have a continuous crash on textures. Why? Why not? Don't misunderstand me, I love flavors, looking for new ones and enjoying the traditional flavors which are always a winner. But if you think carefully, more of the desserts we know are great for its flavors but also for its textures; smooth, crunch, fudge, dense, thick, soft... And these textures help us to enjoy the flavors in a different way. It's different to eat a vanilla crème caramel than eaten a vanilla custard (I know, it sounds obvious) The approach to the flavor it's also conditioned by the textures  you'll find when tasting.

This lovely and oh-so- decadent Japanese cheesecake is not for the ones who like the traditional creamy and rich type of cheesecake, because this one is the opposite. It's a soft and light cake, more on the side of a soufflé or mousse cake. But the light texture is amazing, smooth and super ethereal dessert.

For me, cheese is my nemesis. Not because I don't like it, but because I'm lactose intolerant (yes, still... At my age...) so for me cream, milk, cheese and all the process foods are "prohibit" ( although I usually indulge myself with my favorite treats (I know what I can eat, and how much I can eat of any preparation with lactose. At least at home, that's one of the reasons why I prefer to bake and cook my own desserts) Nevertheless, This is a well known recipe on the internet. I made it several times and I have to tell you that you have to be precise and focused on the steps. It's worth following the recipe to the letter. 

Ingredients 
140 gr. Fine granulated sugar (I Powdered it)
6 eggs (separated)
1 pinch of salt
50 gr. Butter
250 gr. Cream cheese 
100 ml. Whole milk 
1 Tbsp. Lemon juice
1/4 tsp cream of tartar
1/4 tsp Vanilla paste (Madagascar Bourbon) or vanilla essence
60 gr. Flour
20 gr. Cornstarch

Directions
  • First of all. Measure all the ingredients.
  • Once the sugar is weight, grind it in order to obtain the powdered sugar (for me it works better to use powdered sugar than regular one when we're talking about making meringue)
  • In a bowl over a pan with simmering water (double boiler) melt The cream cheese, milk and butter. Once melted, take it off the heat and let it cool down.
  • Once cooled fold in the vanilla paste, the flour (sieved), mix it well. Then add the egg yolk and lemon juice. Mix until all is well combined.
  • Whisk egg whites with the powdered sugar and cream of tartar until soft peaks form.
  • Add the meringue to the cheese batter little by little. Mix it up gently.
  • Pour the batter into a round cake pan (greased and the sides with baking paper)
  • Preheat oven to 160ºC.
  • Bake the cheese cake in a water bath for 1 hour or until set and golden brown.
  • Let it cool down into the oven. Once cooled, take it out and unmold it.
  • Wait until is cold (if you prefer you can put it in the refrigerator)
  • You can serve it with a fruit syrup, custard, some berries...



Monday, 9 September 2013

Crema Inglesa # Custard

Esta es la receta de la crema que os mencionaba en el post de la Crumble. Es otro "auto-obsequio" dulce para mí. Es suave, nada pesada, no demasiado dulce y va perfectamente con la receta de la crumble que os di, o como acompañamiento a una rica tartaleta o sobre los pudines... O simplemente tomadla sola, a poder ser a cucharadas (aquí las formas se pierden...) Es un "capricho"de los buenos, de los de #pornfood. Sin más.

Si no lo sabéis, la custard es otro postre típico Inglés (ya se qué estáis pensando. Que tengo obsesión por los postres ingleses. Puede. Me gustan los postres caseros ingleses (crumble, tartaleta de limón, muffins, scones, la deliciosa cobbler, pudines, sponge cake, Victoria sandwich cake, Angel food cake...) Para algo más refinado la mejor es la repostería Francesa. Pero yo soy muy de cosas ricas y simple para el día a día, así que este estilo de postre "campestre" va perfectamente con mi personalidad de chica Gallega, de provincias y enamorada de la vida alejada de la gran urbe. En fin, que me desvío del tema.

La verdadera crema inglesa se hace como unas natillas (pero la crema inglesa queda más refinada que las natillas y es menos dulce) es decir,  yemas, leche (También la sustituyen por nata, queda más cremosa) y azúcar. Al no llevar ningún tipo de fécula la cantidad de yemas era grande y le llevaba más tiempo coger el punto deseado de espesor (yo antes la hacía así y el sabor es impresionante, pero no compensa en el día a día) Pero para "acortar" ese proceso de espesado se le añade un poco de fécula de maíz o Maicena. Es muy poco,  pero espesa antes al estabilizar los huevos. El sabor es absolutamente alucinante, y la textura suave y ligera. Aunque os gusten las natillas debéis probar la crema Inglesa. Os sorprenderá positivamente.

Esta receta que os voy a dar es la que hago desde hace tres años, ya que la descubrí a raíz de conocer a una cocinera muy reconocida en Inglaterra y que es juez en un concurso de cocina, The Great British Bake Off. Su nombre es Mary Berry y ya os hablé de ella en otro post. Pero os dejo su link por si os interesa saber un poco más de ella. Es una gran cocinera. Cocina casera sencilla pero bien  realizada. Es todo un icono de la cocina en el Reino Unido. Su web Mary Berry

Cada vez que hago esta receta queda perfecta. Ese sabor a la delicada vainilla de Madagascar es increíble. No sé si se puede compartir el link de la receta que Mary Berry tiene en la página de la BBC de las recetas. Como lo desconozco lo que os digo que es que yo parto de su receta, con algunos cambios que creo que la "mejoran"(esto suena un poco pretencioso, pero es la verdad, desde mi más humilde opinión)

Ahora os explico un poco:
  • Por ejemplo, la cantidad de leche que usa ella es perfecta, pero yo la redondeo y subo tan sólo unos 25ml. No cambia nada. No os preocupéis. 
  • En cuanto a la cantidad de azúcar que ella usa. Yo no se si la receta que dan está bien, pero yo la primera vez que la hice siguiendo al dedillo su receta, me pareció que la crema estaba falta de un punto de azúcar. Ella para unos 625ml (yo pongo 650ml) de leche usa 30gr. de azúcar. Incluso a mí, que no me gustan las cremas muy dulces, creo que esta cantidad es ridícula. Yo no pongo mucha más, pero después de ir probando poco a poco vi que con 50g queda perfecta y equilibrada.
  • En cuanto a la vainilla. Podéis usar una rama de vainilla (la vaina abierta para que suelte las pepitas una vez cociendo con la leche) o una cucharada sopera de extracto de vainilla de Madagascar- Bourbon. La verdad es que desde que uso la pasta de vainilla Bourbon de Nielsen- Massey no he usado mucho la vaina de vainilla. Es increíblemente deliciosa. Nielsen- Massey .
  • El aroma de la crema Inglesa es la vainilla, pero si queréis cambiarlo lo podéis hacer por ralladura de limón o aroma de limón, o naranja, o un poco de Ron... Pero ya no será una custard. 
  • La leche debe de ser entera o como mucho semi (yo esta vez usé la semi sin lactosa porque era la única que me quedaba) Pero es mejor la entera, queda con más cuerpo. Y los ingleses muchas veces la hacen con nata. Yo la probé una vez (sin lactosa también) y no me gustó. Me resultó demasiado "pesada", poco suave al paladar. También he visto recetas donde hacen mitad leche, mitad nata. No sé. Yo prefiero con leche. La nata para un flan queda bien, pero en estas cremas ligeras a mí no es lo que más me gusta. 
  • Hay dos cosas muy importantes en esta preparación. Diría yo "cruciales":
  • Uno es que la leche no hierva, que se caliente y se quede en ese punto anterior a hervir, pero no dejad que lo haga pues hará que la crema quede menos "fina".
  • Otro punto que para mí puede "fastidiar" y arruinar una crema (ya sea unas natillas, una crema inglesa, o una crema pastelera) es el momento de mezclar/ batir las yemas con el azúcar y la Maicena. Las yemas con el azúcar se deben batir hasta espumarlas, hasta que se vuelvan blanquecinas. Yo he visto a mucha gente que tan solo las baten un poco. Pero hacedme caso, la diferencia es abismal. Y en el momento que incorporamos la Maicena a estas yemas previamente batidas con el azúcar debemos batir bien, vigorosamente para que no quede ni un sólo grumo, ni un sólo atisbo de que lleva Maicena. Cuanto mejor mezclado, menos posibilidades tendremos de que se formen los temidos grumos. 
  • Lo tradicional es usar una cuchara de madera para revolver la mezcla de la crema. Pero probé un día algo que había visto a un cocinero Francés, que es usar unas varillas para revolver en la cazuela. Al introducir más aire en la mezcla esta queda más suave(ya veis que esta palabra sale mucho hoy...) Se que hay gente que dice que en las cremas y bechamel no se puede usar metal. Yo lo uso y no pasa nada, ni se cortan, ni saben mal y por el momento seguiré usándolas porque me chifla el resultado. 
  • Como método de prevención siempre cuelo la crema. Por si acaso queda algo del huevo o alguna imperfección. Ya os digo que esta crema queda tan fina que se notaría cualquier cosa. Pero si no sois perfeccionistas, maniáticos o no tenéis paciencia, podéis pasar este punto. Yo no me lo salto, por si acaso...
  • Yo nunca la tomo caliente ni templada. La tomo a temperatura ambiente. Sobre todo porque si lo que acompaña es un Christmas pudding (este año lo haré de nuevo. Tengo que empezar en noviembre. Ya os iré contando) que suele ir caliente, o la crumble, que va templada, u otro dulce templado... No quedaría bien. Además creo que no conozco a nadie que se la tome caliente...

Ingredientes
650 ml Leche
1 Vaina de vainilla o pasta de vainilla Bourbon- Madagascar (1 c.S)
4 yemas de huevo
50 gr Azúcar
2 c.C colmadas de Maicena

Preparación
  • Poned la leche en un cazo. Añadid una vaina de vainilla (abierta) o una cucharada sopera de pasta de vainilla Bourbon, y calentar a fuego lento hasta que llegue a un punto de casi ebullición (que no hierva) 
  • En un bolw pequeño mezclad el azúcar, las yemas y la Maicena. Batid bien hasta que queden espumosas y pálidas. El resultado tiene que ser una crema pálida y bien batida.



  • Retirad en este momento la vainilla, si es lo que habéis usado.
  • Echar un poco de leche en la mezcla de los huevos y batid/ removed bien.

  • Devolver la mezcla al cazo con el resto de la leche. Mezclar bien y seguid revolviendo hasta que la crema haya cogido el punto de espesor deseado (esto es, como unas natillas) No lo dejéis demasiado al calor o lo que tendréis será una crema más espesa. Y no queremos eso.


  • Retiradla del calor y pasadla por un colador o chino.
  • Echad la custard en un bowl o en una jarra donde la vayáis a servir. Cubrirla a ras de la crema con film para evitar que se cree esa telilla superior al enfriarse.


  • Servidla con la crumble, cualquier tipo de pudín, tartas, macedonias....

Espero que la disfrutéis tanto como yo lo hago. Haciéndola y tomándola.
Gracias por leerme.


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English version

This is another sweet treat for me. It's light, not too sweet and it goes perfect with Crumbles or pies, puddings, or just the custard itself. Lovely and decadent treat.

Custard is (as you may know) another traditional British dessert (as lemon tart, crumble, sponge cake, Victoria sandwich cake are , and so on...) The "real one" Its made with egg yolks, sugar, milk/ cream. So it would take time to thicken. So, to make a "shortcut" it usually has some cornflour in the mixture to "accelerate" the process of thickening stabilizing the eggs.. The taste is absolutely gorgeous. And the texture must be smooth and light.

I used to make the tradicional custard without cornstarch, because I wated to make the propper one. But when I knew about Mary Berry's recipe I got hooked on her recipe so I decided to gave it a go. And, believe or not, you can't tell is some cornflour on the custard. Everytime I make it it comes out evenly done. Her recipe can be called "pure perfection" I don't know if I'm allowed to share her recipe throught BBC-Food-Recipes on their Website, so I just want you to know that this is based on her recipe. I only made some changes after made it the first time; With the amount of  sugar, as I think she used little sugar (30gr.), so I increased it (50gr.) to get the perfect balance in the custard. And I also add more milk, up to 650 ml (hers were 625ml...) and more vanilla extract (I use Bourbon- Madagascar)Another thing is the flavour you want to use. The propper one calls for Vanilla pod/ Vanilla extract (which is the one I use) but if you want to change flavour you can use the peel of a lemon or orange...

Ingredients
650 ml milk
1 vanilla pod or 1 Tbsp  Bourbon- Madagascar vanilla
4 egg yolks
50 gr sugar
2 level tsp corstarch

Directions
  • Pour the milk into a pan. Add the vanilla pod/ vanilla extract and bring it to a simmering point (not boiling point, which is too hot) over a low heat.
  • In a small bowl mix sugar and egg yolks and whisk until pale. Add the cornstarch and mix well until the cornstarch is well mixed. The result batter must be "froamy" and pale. The more you whisk it the less chance to create lumps while cooking.
  • Remove the vanilla pod if used.
  • Pour some hot milk into the egg mixture and whisk.
  • Return the mixture to the pan over a low heat and gently stir it (whisk it also) with a wooden/ silicone spoon without stopping until the mixture has thickened. The tip is to heat it just enough to thicken the custard. Not too much, otherwise you should get something more like a crème patissiére. And we don't want that.
  • Take it off the heat and pass it throught a sieve. I always do this to avoid any chance of get some lumps or anything in the custard. I want it to be super- fine.
  • Pour the custard into a jug, a bowl... Cover the top with cling film to prevent skin forming.
  • Serve it along with Crumbles, Puddings, Tarts, Ice-cream, fruit...