Wednesday, 27 February 2013

Sweet Pastry dough # Masa quebrada

Me encantan las tartaletas, para mí están todas riquísimas y para morirse. Realmente siempre que haya una tartaleta, con cualquier tipo de relleno, yo me apunto.

Generalmente cuando se habla de las tartaletas se suele hablar sólo del relleno, y no tanto de cómo está hecha la masa pues, por lo general, se considera tan sólo un "contenedor". Yo creo que la masa en una tartaleta es tan importante como el relleno (por no decir que a veces más) Tengo que admitir que soy bastante quisquillosa con el tema masas, con todas, dulces o saladas.

Sí, la masa importa, y mucho, tiene que existir un equilibrio entre la base y el relleno, tiene que haber una sintonía, no importa si es por contraste de sabores o texturas o por similitud, da igual. La masa debe de estar rica, deliciosa, que se deshaga en la boca, que se quiebre (de ahí en inglés "short" o en francés "brisé"= porque se deshace)

De hecho llevo haciendo masas desde que tengo 15 años (y ya estoy en la larga treintena...) siempre con recetas de mi madre o de libros de cocina como Parabere, Picadillo (que si lo tenéis el tema cantidades y explicaciones es bastante "sui generis" pero con unas recetas alucinantes) o la archiconocida Simone Ortega y sus 1080 Recetas de cocina. Cada vez que hacía una tartaleta salía deliciosa, perfecta.

Pero hace un tiempo me enteré que la receta del famoso pastelero francés Pierre Hermé era la mejor con diferencia. Y mi curiosidad de amateur me llevó a buscar esa magnífica receta, que a decir verdad me costó bastante, ya que generalmente los grandes cocineros no suelen dar las recetas completas y pasa lo mismo en los blogs (lo sé por mi larga experiencia probando recetas de este tipo) suele ser tan sólo una modificación en un ingrediente, pero si os dáis cuenta pasa mucho. Sigues una receta al dedillo y no sale como se espera. Así que, afortunadamente, encontré varias recetas que decían ser de este gran pastelero y las cotejé para ver las similitudes. Así conseguí tener una receta que, en teoría, es la que confeccionan en Pierre Hermé. Pero os puedo decir que para mí es la "quintaesencia" de las masas quebradas.

Esto es una imitación-copia de la receta de Pierre Hermé:
  • Antes de nada. La única diferencia que encuentro en esta masa con respecto a las otras recetas, es que lleva almendra, y claro, la gran cantidad de mantequilla que utiliza. Pero merece la pena este "chute de grasa extra". Os lo aseguro.
  • Por favor, tened en cuenta que este tipo de masas no se amasa. Son muy delicadas y frágiles por la cantidad de mantequilla que llevan. No os sintáis tentados a amasarla. Una vez que todo está bien incorporado y podáis formar una bola, dejarla.
  • Ví en una entrevista a Pierre Hermé que es preferible tener una masa con pizquitas de mantequilla que tener una masa excesivamente trabajada, ergo, una masa dura y correosa. Pero merece la pena el esfuerzo en hacerlo con cuidado porque yo llamo a esta masa el éxito garantizado.
  • Tened en cuenta que esta cantidad es para un kg de masa. Podéis hacer la mitad de la receta (es lo que suelo hacer) o congelar trozos ya que congela muy bien. Eso sí, no la tengáis congelada más de un mes.
  • La calidad de la mantequilla es muy importante en este tipo de masas (yo diría en toda la cocina) así que usad una buena mantequilla porque notaréis la diferencia.
  • La mantequilla debe de estar a temperatura ambiente, sino no hay forma de mezclarla (a diferencia de las masas para hojaldre que debe de estar dura.
  • Recordad que cuando hacemos masas es importante tamizar la harina (ya lo comenté con la masa de pizza) En general es importante tamizar aquellos ingredientes secos que puedan llevar restos que nos estropeen nuestra receta.
  • Esta masa es muy cómoda porque se puede hacer con anterioridad ya que tiene que reposar en la nevera bastantes horas, así que podéis hacerla, incluso, dos o tres días antes (no más días)
  • Este tipo de masa es muy difícil de trabajar porque en cuanto deja de estar fría y la mantequilla se pone a temperatura ambiente la masa se "resquebraja" y es casi imposible cogerla en una pieza. No desesperéis. No pongáis más harina. Es así. Pero el resultado merece el esfuerzo.
  • Cuando forréis el molde ayudaros de un trozo de masa para "ajustarla", es decir, para presionar la masa en las paredes laterales del molde. Esto previene que se te pegue en las manos.
  • Una vez la masa está ubicada en el molde, yo suelo volver a meterla en la nevera unos 10- 15 minutos ( mientras precaliento el horno) esto evita que la masa llegue a temperatura ambiente al horno y haya algún tipo de probabilidad de que se pierda la forma. Creo que ya he dicho que esta masa es muy "delicada", así que mejor tener todo bajo control.
Receta

500 gr. de harina
4 pizcas de sal
300 gr. de mantequilla (temperatura ambiente)
La mitad de una vaina de vainilla. Sólo las semillas/ 1/4 de c.c de pasta de vainilla 
190 gr. de azúcar molido/glass
60 gr. de almendra molida
2 huevos (batidos previamente)

  • Tamizar la harina.
  • Cascar y batir los huevos en un cacharro.
  • Poned la mantequilla en trozos en el cacharro del aparato de mezclar o en el procesador. Batir hasta que está untuosa- blanquecina.
  • Añadir por este orden sin dejar de mezclar; Azúcar glass- almendra molida- sal- huevos y finalmente la harina. Esta última incorporándola con cuidado. En este momento podéis seguir mezclando con el aparato que uséis o a mano (hay menos probabilidades de que la sobre-trabajéis) Cuando veáis que está todo unido, formad una bola. No os llevéis por el aspecto, quizás os parece que no está ligada. El truco aquí está en dejarla así, no trabajada, lo que dará una masa que se deshace y con la cantidad de mantequilla que lleva la convierte en un delicatessen.
  • Dividir la masa en porciones y envolverla con papel film. En este momento la podéis congelar o guardar en la nevera.
  •  Tiene que reposar al menos 4 horas en la nevera para que repose y la mantequilla se endurezca y sea trabajable.

Cómo hornear la masa

  • Precalentar el horno a 180ºC. 
  • Estirar la masa para formar un círculo (o la forma que queráis darle) Tened en cuenta que tenéis que calcular la cantidad de masa que váis a necesitar para vuestra tartaleta. Si hacéis la mitad de esta receta os da para hacer 2 tartaletas de 24 cm o una de 28 cm y el resto o lo guardáis o hacéis galletas que están riquísimas. Pero recordad que no debéis "manosearla" mucho al estirar. 
  • Tened en cuenta que en el momento en que la masa está fuera del frío la mantequilla se comienza a ablandar con lo que provoca que sea muy difícil trabajar la masa. Si véis que es imposible y se pega y está muy blanda metedla de nuevo unos minutos en la nevera para que recupere su firmeza. Por favor, no agregéis más harina de la recomendada o lo que tendréis es una masa dura.
  • Si véis que os pasa que aún metiéndola de nuevo en la nevera al sacarla se rompe, yo soy partidaria de seguir y recomponer la masa en el propio molde. Siempre con cuidado de no sobre trabajarla y montarla como un puzzle (es una salida socorrida y efectiva. No quedará perfecta pero es lo que me gusta de la cocina casera, que la imperfección deja de serlo)
  • Coger la masa con el rodillo (como digo arriba si no se puede lo hacéis con las manos) y ajustar al molde. Pinchar la base con un tenedor (previene que suba y se formen "globos")
  • Forrar la tartaleta con papel de cocinar y rellenar con alubias, garbanzos para hacer peso en la masa y evitar que se "descontrole".
  • Hornear unos 18- 20 minutos. Claro, esto depende del tamaño de la tarta porque si hacéis mini tartaletas el tiempo disminuye. Controlar que los laterales de la masa cambian, del color amarillento fuerte inicial, a uno un tanto blanquecino en esta primera hornada (pre- horneado o "blind baking") 
  • Sacad la tartaleta del horno y quitar los pesos y el papel de cocinar. Si váis a usar un relleno líquido que debe cuajarse en el horno este es el momento de rellenar la tartaleta y cocinarla según os diga la receta. Esto permite a la masa acabar de cocinarse con el relleno. Haced siempre esto para no tener una base cruda.
  • Para terminar de cocinarla metedla otra vez en el horno ( sin relleno, se entiende) y hornearla unos 6-7 minutos o haste que veáis que la masa está de un color dorado y no el blanquecino del pre-horneado. 
  • Una vez hecha, sacadla del horno y dejarla reposar en el molde para que se enfríe. Si lo sacáis muy caliente hay mayores posibilidades de que se os quiebre. Lo ideal es que la masa esté muy doradita (Pierre Hermé también decía que mejor una masa tostada que una cruda. Según él la masa si no se hace hasta este punto de tomar un color dorado intenso sabrá a harina. Eso dice él y yo no voy a refutar nada de lo que diga un profesional...) y con la base también dorada y no blanca ni parduzca.
  • Una vez fría y desmoldada está lista para rellenarla. 

Desafortunadamente sólo tengo dos fotos de una de las masas quebradas que hice para enseñaros cómo quedan.


Esta base la hice para una tarta de lichi, frambuesa y agua de rosas (que está deliciosa) y al ponerle, después del pre-horneado, almendra caramelizada (más azúcar que hace que se queme antes) y volver a hornear se me tostó el centro. Pero estaba deliciosa. 

Espero que probéis la receta y que os guste.



P. D: Os pasaré una receta de una tarta de limón que he hecho por primera vez y está muy rica, con mi sello personal como siempre. Pero también os pasaré la receta de la lemon curd (crema de limón) típica  receta inglesa para hacer la tradicional tarta de limón (que es la que yo hago siempre) o para, simplemente, comerla con tostadas, galletas, rellenar bizcochos, o... ¡Comerla a cucharadas!






English Version

I love tarts, anyone, any kinds of scrummy yummy, and decadent tarts. And I'm really into eating these lovely pastry cases with the most exquisite filling at any time. 

Usually when we're talking about tarts we just pay attention to the filling, not been concerned about how the pastry is baked, probably because it's just  the "container" for that filling. That's all I can say on the matter...

To me the pastry in a tart is as important as the filling is, I must say. And  I'm a kind of a picky person when it comes to sweet or salty pastry cases. 

I had a lot of nice sweet pastry recipes, and everytime I make one it turns out perfect. But rumor has it that Pierre Hermè's sweet pastry is the best, the delectable and adorable sweet pastry I was looking for. As an amateur baker- cook, I'm willing to try any kind of tip, recipe, if it's suggested by people I  trust. So, that's what I did. I looked for the recipe (not easy as recipes from celebrity chefs and on some blogs are not usually very precisely) But, eventually, I found some similar recipes from P. Hermè's sweet pastry so that I could conclude the recipe I'm about to give you. So I don't know if it's the original one but it works for me (it's the quintessence of a delectable sweet pastry)

"Sweet Pastry copycat" by Pierre Hermè:

  • First of all. This  sweet pastry is different from the others because it has grounded almond. I just can tell this difference (apart from the high amount of butter...)
  • Please, this sweet pastry can't be kneaded. Once all the ingredients are mixed, stop processing or mixing/ kneading, otherwise the dough will lose the short texture. 
  • As Pierre Hermè told in an interview, it's better to have flecks of butter  than a overworked sweet pastry dough. As you can see this sweet pastry is delicate. But trust me, the careful work is definitely worth it! we should call this recipe a showstopper though.
  • Note: This recipe makes about 1 kg of dough. You can divide the recipe or just freeze some dough (it freezes well)
  • The quality of the butter is so important when it comes to these kinds of doughs. So, use a high quality butter. 
  • The butter must be chilled, otherwise you would'n be able to mix it up with the rest of the ingredients.
  • When making doughs is always important to shieve the flour. There are always some small unwanted elements. 
  • This dough can be made ahead as it has to chill for many hours. I sometimes make it two or threee days ahead.
  • Once the dough is rolled out onto the tart tin, chill it once again in order to get a firm dough before baking.

Recipe follows

500 gr. Plain flour 
4  Pinches of salt
300 gr. Butter 
1/2  Vanilla pod (only seeds) or 1/4 tsp of vanilla paste
190 gr. Icing sugar
60 gr. Ground almonds
2  Eggs

  • Sieve the flour.
  • Brake and whip the eggs in a bowl.
  • Place the butter in the bowl of the mixer and mix until softens.
  • Now add in order (to the soften butter in the bowl); icing sugar- ground almonds- salt- vanilla and eggs. Once all mixed up add the flour. At this point mix slowly and gently until the dough comes together. You can use your mixer or doing it by hand. Stop mixing once it's all together.
  • Divide the dough into the portions you want and wrap each piece in plastic wrap.
  • Refrigerate the dough, or freeze it.
  • This dough needs to chill in the refrigerator for at least 4 hours. 

To cook- Bake  the dough

  • Preheat the oven to 180ºC.
  • Roll out the sweet pastry dough to form a circle (or whatever shape you want) Note that you have to imagine the amount of dough you should need for you tart shell. If you make half of this recipe its enough to line two tart tins of 24cm. or one of 28 cm and you can make biscuits with the remaining dough, or just refrigerate it. Don't over work it when rolling out, remember that we want to get a delicate short texture.
  • Take the pastry with the rolling pin (if you can't do that, just take the dough with your hands and carefully place it onto the tart tin) and roll it out onto the tart tin.
  • Line the tart shell with parchment paper and fill it with bake beans, rice, etc.
  • Bake for 18-20 minutes (it depends on the size of the tart tin, if smaller, less time) This is called "Blind Baking". At this point the dough is partially baked (ready to use with liquid fillings as it's partially baked to allow it to cook with the filling) To fully bake, remove the beans and parchment paper and bake for a further 6-7 minutes or until the pastry has a golden colour. 
  • Pierre Hermè told once that it's better to get a "toasty" dough than a soggy bottom. 
  • We're looking for a nice fully baked pastry shell, so, no soggy bottoms!
  • Allow to cool down and it's ready to be fill.

I just have two photos of my tart shells (see above in the spanish version) I made it for a lychee, rose and rasberry tart (delicious) As you can see after the blind baking I spread chopped caramelized almonds onto the tart shell and bake further a few more minutes. And this time I went too far and instead of a soggy bottom i got a pretty toasted shell center... Anyway, it was crunchy and scrummy.

I hope you like it.

P. S: I will give you a lemon tart recipe I've just tried it for the first time and it's delish, with my personal touch, as usual. I will also give you the well known lemon curd to make the old-fashion lemon tart or just to spread it onto the bread, biscuits, to fill cakes or just eat it with a spoon!


Wednesday, 13 February 2013

Basic Pizza dough # Masa base para Pizza

Me encanta la pizza. Pero no cualquier pizza, ni cualquier masa de pizza. Me gusta la masa que se hace con una buena receta italiana, ¡que digo! La verdad es que me gusta la  pizza Italiana (pero para eso hay que irse a Italia) Es muy sencillo. No me gusta ninguna que se sirva-venda en esas cadenas que ya todos conocemos, y las pizzas congeladas. No, gracias. Puede que alguno piense que son buenas, porque están ricas. Pero no, creedme, son malas, muy malas. Y si "pierdes" una hora de tu vida en hacer una buena masa no volverás a comprar otra. Primero porque la cantidad de masa que sale de una receta es suficiente para un regimiento, con lo cual puedes congelarla para varias ocasiones más. Y que al hornearlas, con este tipo de masa, sólo necesitas de 8- 10 minutos. Lo mismo o menos que una de esas pizzas congeladas. No sé si he sido lo suficientemente convincente.

La buena pizza debe de tener una base crujiente con un cuerpo blando, esponjoso, suave, empapado por una deliciosa salsa de tomate, y la mozzarella y el aceite de oliva. ¿Sigo sin convenceros?

Hace bastantes años tuve una maravillosa experiencia viviendo en Italia, más concretamente en Florencia. Estancia de meses para una formación post-académica que aproveché para disfrutar de todo lo que ofrecía el país, desde sus pueblos, su cultura, la costa, y sobre todo, la comida. En Italia la comida es como el himno nacional (tb pasa con la pasta,..y con todo... ) la defienden a capa y espada. Está bien. Aquí en España todavía vamos un pasito detrás en esto de sentirnos orgullosos de nuestro patrimonio gastronómico (que no digo de nuestros fantásticos cocineros) No quiero decir que todo lo nuestro sea lo mejor, pero casi. ;-)

Otra cosa que me fascina de Italia es que intentan pasar las recetas tradicionales a las nuevas generaciones, no hablo exclusivamente  de la pizza pero sí de platos de cada zona que son típicos y que mayores enseñan a los más pequeños, porque, una cosa es cierta y creo que ya hablé de esto en el post anterior, el patrimonio cultural está formado por multitud de representaciones de diversa índole, entre la que se encuentra la cocina, pilar básico de una sociedad y que evoluciona con el tiempo, adaptándose a las nuevas tecnologías y a la demanda del consumidor y de los nuevos tiempos. Pero a pesar de esta evolución, que puede generar que una determinada receta quede en el olvido, se debe intentar mantener el legado gastronómico, sobre todo las recetas que han sido bastiones  de una determinada región y que hablan de su clima, de sus costumbres, de su gente, ergo, de su cultura. La cultura es la base de una sociedad, es lo que queda tras el paso de los años y hoy en este siglo de cambios y prisas nos estamos olvidando de esto.

Bueno, sintetizando, que me lío y me conozco...

Me gustaría compartir con vosotros mi receta de masa de pizza favorita. Debo decir que tengo muchas recetas, sobre todo de libros italianos y de gente nativa y una de un pizzaiolo de mi Trattoria favorita en  Florencia. Pero debéis creerme, esta es La Receta. Es de Jamie Oliver, el famoso cocinero que el tema masas lo conoce bien. Es un apasionado de la cucina italiana y  todo lo que sabe sobre las masas se lo enseñó un gran cocinero italiano, Genaro Contaldo. Pero el tema no está de dónde la he sacado, sino lo alucinante que resulta cada vez que la hago, y al final, es lo que importa, ¿no? Además, se puede dividir y congelar. No hay que hacer gran cosa más que unir los ingredientes y dejarla levedar.

Os dejo el enlace para que veáis la receta. Está en inglés por lo que voy a traducirla y explicar brevemente el proceso de elaboración de la masa y algunas anotaciones mías.

  • Como ya he dicho la receta original es de Jamie Oliver, pero yo hago la mitad de la receta (que os aseguro que da para dos super mega pizzas) El resto de la masa la podéis dividir y congelar o meterla en la nevera (que estará bien al menos unos tres días. Yo no alargaría más en nevera)
  • Él usa una parte de harina de sémola, pero como yo no encontré aquí ninguna (debo admitir que no me maté en buscarla... ) uso harina de arroz que es también ligera. Me gusta el resultado, mucho.
  • Podéis ver la receta aquí http://www.jamieoliver.com/recipes/uncategorised-recipes/pizza-dough 
  • Antes de nada quería decir que no estoy haciendo un "corta-pega" de la receta. Uso su receta como base con mis cambios para uso particular.
Ingredientes 

Os recuerdo que esta es la mitad de la receta.

400 gr de harina de fuerza
100 gr de harina de arroz
1/2 cc de sal
7 gr de levadura seca en polvo (o 10 gr si usáis de panadería fresca)
1/2 cs de azúcar
2 cs de aceite de oliva
325 ml de agua

Anotaciones:

  • Él da a elegir entre usar 1kg de harina 00 (normal), que serían 500gr según mi receta, u 800 gr de harina de fuerza (especial para masas de pan) que serían los 400 gr que uso en mi receta. Yo uso siempre de fuerza ya que la compro en una panadería, estoy acostumbrada a trabajar con ella y me gusta.
  • cc= cucharadita de café y cs= cucharada sopera
  • La levadura seca en polvo no es Baking powder, sino una levadura que se disuelve más rápido y actúa antes. Yo uso indistintamente la de panadería (fresca), que tenéis que usar la cantidad que os digo, y la de sobre. Realmente me gusta más usar la fresca de panadería, lo único que tenéis que hacer es dejar que se deshaga en un poco del agua (templar un poco el agua antes)
  • El aceite de oliva que sea bueno.
  • Él recomienda usar una marca de agua. Yo uso la del grifo de toda la vida y por ahora la masa no se ha quejado...
  • Cuando se hagan masas, siempre, siempre, tamizar la harina. 


Preparación

  • Tamizáis la harina con la sal donde vayáis a amasar la masa. Hacéis un agujero en el medio (a modo de volcán)
  • Mientras, en una jarra mezcláis la levadura, el aceite de oliva, el azúcar y el agua. Lo dejáis reposar unos minutos o hasta que veáis que el azúcar y la levadura están diluídas. Mover bien el cacharro para mezclar y verter el líquido poco a poco en el volcán hecho en la harina. No echéis todo a una que os aseguro que se desparramará. Una vez tenéis un poco de líquido en el volcán incorporáis la harina de los laterales hacia el hueco, mezclando primero con los dedos y a medida que se va creando una masa seguís incorporando la mezcla líquida (¡ojo que el agua tiene vida propia! hacerlo con cuidado) hasta que conseguís que el ingrediente húmedo quede incorporado a la harina.
  • Una vez en este punto comenzáis a amasar, con cuidado, suavemente, arrastrando la palma de vuestra mano en la masa y estirandola  y recogiéndola. Esta masa no necesita mucho amasado, simplemente hasta que la masa esté suave, que no se os pega a las manos (no debería necesitar más harina de la que os he dicho)
  • Una vez hecha la masa la ponéis en un bowl enharinado y la espolvoreáis con harina. La tapáis con un paño humedecido y dejarla levedar por una hora o hasta que dobla en volúmen.
  • Una vez levedada ponéis la masa en una superficie enharinada  y amasarla un poco, simplemente para romper la levedación y las posibles bolsitas de aire que pudiera tener.
  • Una vez " rota la masa" es cuando la podéis dividir y cogelar o refrigerar. 
  • Ahora con la masa que habéis hecho y ya dividida sólo tenéis que estirarla con un rodillo. Tened en cuenta que se os puede pegar en la superficie que la estiréis así que el rodillo y la superficie se espolvorean con harina (pero no mucha que sino se convierte en un engrudo). Cuando la estiréis se debe de hacer siempre hacia delante - hacia vosotros y de lado a lado (izq-drcha/ drcha-izq) váis dando la vuelta a la masa estirada en el sentido de las agujas del reloj, por ejemplo. Esto es extrapolable para todas las masas tipo brisé, hojaldre... (con esto me refiero a que no uséis la masa para liberar tensiones. Y para que la masa, una vez estirada, tenga unas medidas proporcionadas..) 
  • No he dicho que si queréis podéis hacer la pizza cuadrada o rectangular o como queráis.


Montar la pizza y hornearla

  • Poner vuestra masa ya estirada en una fuente/ bandeja para horno (yo le suelo poner papel de horno para que no se pegue)
  • Para mí la pizza más rica es la Margherita. Salsa de tomate en la base, trozos de mozzarella (a ser posible di bùfala), hojas de albahaca y regado con un chorro de aceite. O la Bianca (sólo aceite de oliva y sal y algo de romero) ¡Esto sí  es cocina minimalista! Además en esta pizza se puede apreciar si la masa es buena, porque en las que llevan mucho queso o diferentes ingrediente "ensombrecen" a la masa. Pero hay infinidad de ingredientes que se pueden poner en la pizza. Y son todas ricas, desde la Napoletana (Marinara o Margherita), Romana, Spezzina, Putanesca... Podéis hacerla con los ingredientes que más os gusten.
  • Hora de hornearla. Pre-calentar el horno a 200ºC (Jamie lo pre-calienta a 250ºC pero para mí es una temperatura excesiva) e introducir la pizza en la parte media del horno para evitar que se queme. Simplemente tiene que estar unos 7-10 minutos. Está lista cuando véis está dorada.
Anotaciones:

  • La masa no debe de estar muy gorda, podríamos hablar de 0,5- 1 cm de grosor.
  • No la dejéis mucho más en el horno, porque en cuestión de minutos pasa de estar crujiente y dorada a quemada.
  • Aquí abajo os dejo una foto (mala, ya lo sé, las hago con el móvil) de una de la veces que hice una pizza. 



Espero que os guste.  Y espero que disfrutéis haciendo la masa de la pizza tanto como yo lo hago. Y de comerla, ¡claro!



English Version


I'm  maddly in  love with pizza. But not any pizza, not any dough. I like the "real one" the one it's made "italian style". What does it mean? Easy to explain. No one from a big chain. Not even those already made and froze. I like a pizza made with a nice dough, crisp on the bottom but soft in the middle,  giving the ingredients the chance to oozed and soaked into the heavenly dough.

I'm a big fan of italian cuisine, from north to south. I had the  pleasure to spend several months in Italy  (a long time ago, though) and my experience was amazing. From the beautiful landscapes, small and lovely villages to the hectic and fashionable cities. And  the seashore, and the mountains. And Food.

Food. In Italy food is an Anthom, they are proud of their gastronomic heritage (that's a good thing. We should "copy" this pride, because I think we're still falling behind. But I'm sure this is changing, because it's a fact that we are willing "to conquer" the world with our food) and they try to keep the same recipes all over the years( in Italy) and pass on these recipes to the young people. At least this is something they do in villages and small towns. 

So, to make the long story short, I would like to share with you my favorite pizza dough recipe. I must say that I have lots of recipes, mostly from italian books and one from a Trattoria in Florence. But, believe me, this is The One. I got the recipe from Jamie's Oliver webpage. He knows how to make a good dough (he was taught to cook italian by a chef, Gennaro Contaldo) But it doesn't matter where the recipe comes from. Every time I make it comes out perfect, that's what matters in the end. 

I'm not going to break down the recipe as you can read it on J.Oliver's webpage. I will do it in the spanish version though.

  • The original recipe is from Jamie Oliver, as I said above. I cut the ingredients in half (I can tell that it's enough to make two big size pizzas) so I can make my pizza and freeze or refrigerate the remaining dough.
  • He uses semolina flour but as I couldn't get any here I used rice flour instead and it worked  out perfect. I wouldn't change it now if I find the semolina flour.
  • Please, note that I'm not cheating, just using and making some changes to a nice recipe in order to make it at home. It's my copycat version at home.

Once you have your dough you can create your own pizza, your favorite one. Just be careful not to overbake it. 



My favorite pizza is the Pizza Margherita. The simple, the better. Just tomatoe sauce, mozzarella and basil. I was told by a fellow that you shouldn't bake the pizza with the cheese on, because it would get burnt. So you should bake the pizza with the tomatoe sauce and a few minutes before taking it out of the oven you just add the remaining ingredients: mozzarella cheese and basil. Then leave it for a few more minutes to let it melt. Who knows? I don't think this is the right way, but I want to tell you in case you get a burnt mozzarella cheese!  ;-)

I bake my pizza with all the ingredients at once (all the times) and I had no burnt mozzarella cheese. Never. Not once.


To me this is like a good pizza dough should be. I hope you like it.

Monday, 11 February 2013

How do we know what we are eating?- ¿Cómo sabemos lo que estamos comiendo?

Estoy segura que habéis oído las noticias sobre el escándalo de la carne de caballo encontrada en productos cárnicos congelados (y hamburguesas frescas... añadiría... ) Así que me estaba preguntando si es que realmente estamos prestando atención a este, llamémoslo, "descubrimiento". Porque debo admitir que yo me preocupé mucho cuando me enteré de  lo que estas empresas hacían con lo que comemos. Ya sé que vivimos en un mundo donde lo único que importa es el dinero, ergo, ganar más sea como sea. Pero no para mí. Y creo que hay mucha gente ahí fuera pensando lo mismo que yo (gracias a Dios)

La verdad es que me confieso una mujer tradicional cuando hablamos de cocina, es más, me gustaría retroceder 30 años y volver a comer y cocinar lo que antaño se hacía (entendamos que me refiero a una cocina casera y sana, porque soy partidaria y fiel defensora de la innovación en la cocina, que no snobismo) Cocina casera... ¿No os parece una propuesta atractiva?

Recuerdo los olores de cuando era niña, como el del bizcocho de mi madre con nata casera o un buen estofado... o el chocolate con tostadas untadas con mantequilla y mermelada casera de los fines de semana en casa de mi abuela... Eso sí que era comida sana y rica... Pero dejemos estos recuerdos infantiles para ir a algo más sustancioso.

En aquel momento la gente aún cocinaba con productos de temporada (debo decir a favor de los pueblos y pequeñas ciudades españolas que en algun@s aún se mantiene esta práctica. No así en las grandes urbes) Tenían los maravillosos frutos de cada estación con lo que cocinaban recetas que pasaban de generación en generación, y curiosamente, si ojeamos libros de cocina desde  principios del S. XIX y  S. XX podemos ver que incluso hacen alusión a los productos que, según la estación, podrían ir mejor a las recetas sugeridas. Se hacían conservas, desde frutas hasta vegetales para los fríos días de otoño e invierno, en primavera se usaban los jugosos y sabrosos brotes verdes de las primeras cosechas, que darían paso al uso de las frutas dulces y sabrosas junto con los pescados en el verano... Y gracias a todo esto contamos hoy con un legado gastronómico en nuestra cultura digno de admiración, tal y como pueden tener los franceses o italianos, entre otros. Porque, hay que recordar, que la cocina es Cultura (con mayúscula), es una de las esencias de un Pueblo, es parte de su etnografía como pueden ser los bailes o las representaciones artísticas escritas u orales. Y por ello soy una fiel defensora de las recetas tradicionales, porque si no se mantiene el legado, así como si no se mantiene una lengua, estos están destinados a desaparecer...

Pero hoy en día en esta sociedad (de consumo) donde el ritmo frenético del día a día hace que la gente busque comprar algo que encuentre fácilmente, que se prepare en poco tiempo, barato y sin complicaciones, !ah! y eso sí, !que sea rico!  Y es aquí donde estas industrias alimentarias hicieron su aparición mejorando la vida de aquellos que buscaban facilidades a la hora de comer. Nos hicieron creer que los productos frescos no existían, (o existen) que no necesitábamos ir a los  mercados donde  los vendían.

Pero creo que debemos volver a lo básico, a cocinar con ingredientes "de Temporada" porque es la mejor forma de sacar lo mejor de un producto, y además suelen ser más baratos que uno fuera de temporada. Así que debemos ir a nuestros mercados o plazas locales, a comprar desde frutas, verduras hasta pescados o carnes que nos recomienden los profesionales que venden en estos lugares, e intentar cocinar en casa, recetas sencillas, sin complicaciones, poco a poco. No es necesario hacer un plato elaborado para epatar al comensal, solo hace falta un buen ingrediente, una buena preparación y mucho cariño y atención por parte del cociner@. Pero incluso si no sale perfecto, ni bien, hay que probar. Es un verdadero placer. El cocinar. Para tí y para la gente que quieres. Es una forma de socializar, de demostrar afecto, simpatía, amistad, es... Cultura.

Así que después de esta laaaarga reflexión me sigo preguntando porqué preferimos comprar productos preparados en vez de frescos. ¿De verdad que estamos haciendo esto? ¿Estamos dando el poder a estas empresas que no les interesa lo más mínimo nuestra salud? Solo hay que echar un vistazo a la cantidad de enfermedades que están apareciendo en niños que hasta hace unos años sólo eran propias de gente adulta. Hablo de diabetes, colesterol elevado (el malo), hipertensión, obesidad...No voy a dar datos pero pasearse por las páginas de la OMS u otras, da miedo. Es que de verdad, ¿queremos eso para nuestros niñ@s?

Pero, ¿qué podemos hacer? ¿ Podemos de verdad hacer algo? Yo creo que sí que podemos, pero la pregunta es, ¿cúando? ¿qué? El problema es que no es fácil decirle a un niñ@ que no coma un bollo o no pida una pizza. Pero lo que sí que es fácil es enseñarle a cocinar un bizcocho o una magdalena, y a hacer su propia pizza en casa. Entiendo que la gente que está muy ocupada no tiene tiempo para dedicarlo a esto,  o quizás no sabe, lo entiendo. Entonces creo que los que deberíamos hacer algo somos la gente que nos gusta y sabemos (unos más que otros) cocinar. Hacer propuestas en los colegios para tener una asignatura o una actividad extra-escolar donde se les enseñe a los niños historia de la cocina, cómo y dónde se compran los productos y enseñarles a cocinar pequeños platos (no sé si algún colegio estaría interesado..)  como una pizza, unos macarrones, una carne picada en forma de hamburguesas o albóndigas...os aseguro que una vez que los niños ven lo que pueden hacer no querrán otra cosa. El asunto es si los padres están dispuestos a este "sacrificio" que les "avocaría" a  no "tirar" de cosas hechas y fáciles...

Todo esto es algo que tengo en mente, y que algún día, espero, pueda poner en práctica, por nuestros pequeños, por nosotros y por nuestra cultura gastronómica...

Yo no pararé de cocinar, dulce y salado. Es mi única pasión (bueno, perdón, para ser honesta tengo varias: comer, conducir, la música...) Y la disfruto, disfruto cada momento en el que estoy creando- cocinando algo. Desde cero, con ingredientes en crudo hasta conseguir una maravilla de plato.
¿No os parece alucinante que de  ingredientes como, p. ej: harina, huevos, azúcar, mantequilla, salgan cosas tan maravillosas? A mí me flipa. Es magia. Es la felicidad. Es disfrutar de la vida. Es tratar de vivir de una forma natural y saludable.

¿Somos lo que comemos? Pues yo quiero ser azúcar y harina, mantequilla y vainilla, pescado y  carne, verdura y fruta, canela, yogurt. ¡Quiero ser dulce y salado! quiero seguir disfrutando de las cosas que la naturaleza aún nos ofrece (y espero que por mucho tiempo) ¿ Estoy sola? No lo creo. Así que gente, cocinar, disfrutar... !que  engancha!


P. S- Pero si no os engancha siempre habrá un amigo, pariente, novio, marido que sí le enganche y cocine para vosotros. :-)



English Version


I'm sure that you probably learn about the scandal of horse meat found in frozen beef products( and fresh hamburguers, I would say...) So, I wonder if we are  really paying attention to this "discovery". Because, actually, I got really worry when i found out what this food producer companies were doing with the food we're eating. I know we live in a world were money is all that matters. But, wait, not for me. And I think  out there there are a few people thinking the same way I do (thank god)

I'm a traditional woman when it comes to talking about food. I would like to go back 30 years in my life to live and eat the way we did. Homemade food. Umm... Sounds appealing...

I still remember when I was a kid, the smell of a cake or a good stew at home or at my grandmma's. Umm... Drinking hot chocolate with a beautiful slice of bread spread with homemade butter and jam. That was real  and healthy food.

At that time they were still cooking "with the season", I mean, using the seasonal ingredients. They  had all the beautiful goods from every season. They preserved fruits and vegetables for the autumn and winter, and in spring they started to taste the most amazing and fresh new greens, then delicious and juicy summer fruits and fresh seafood...

Not anymore. I'm afraid. We all live in  hectic pace, in the big cities the "feeding purposes" are more like "eat something easy to buy, good price, easy to make (to defrost, microwave..), easy to eat, and with good flavour".

And here it's where this food producer companies show up into the Culinary Scene,  giving us the key to a better life without cooking (I mean, from scratch) and without thinking there is a world of raw ingredients out there, in the local markets, ready to be cooked... We need to come back to the basics, as I said above, come back to cook with seasonal ingredients.  The best way to get the most of an ingredient is if you use it in season. So, go to the local markets!, buy some fresh vegs and fruits and go to the butchers to buy the best local meat to cook at home! It only takes a few minutes to get a nice and healthy meal (I'm not talking about something very elaborate, just on the go lunch/ supper)

So, I wonder why we prefer to buy something proccessed instead of buying fresh ingredients and cook them at home? Are we really doing this?  Are we really giving them the power of changing our food habits? Let's take a quick look of the number of children with health problems (we're talking about problems that were used to be  diagnosed in adults) as high cholesterol, high blood presure, diabetis, overweight. The list is endless) You'll be shocked if you read the statistics (I'm not going to talk numbers, but you can find on the internet lots of information about it)

What should we do? Should we try to do something? Of course we should! But... What? How? When?  It's not easy to tell a kid not to eat a pastry or not to order a pizza. But is easy to tell the kid how to bake a pastry and bake a pizza. But I actually realise that  this is something that not everybody can do because of the little time they have out of the working life...

So, here it's where I think we can help (at least people like me who knows and enjoy cooking) Offering schools the opportunity to  have their own "culinary spot"where kids and teenagers could learn about nutrition,  history of food, food itself (where the ingredients come from, how they get to the public..), and how to cook it.

Umm... All of these sound great but I'm not sure if any of the schools around here would be interested in working with this "subject". But, at least is something I have in my mind, waiting to be planned and introduced in an appealing way to the schools and nursery schools. We'll see...

I'm not going to stop cooking and baking. Is my one and only passion (right, sorry, apart from music, driving, eating...) I enjoy e-v-e-r-y moment I'm creating something. From scratch, from raw ingredients to a nice dish or dessert. That's happiness.  That's magic. That's enjoying life. That's trying to live life in a "natural" way. We (probably) are what we eat, so I want to be sugar and flour,  meat and fruit,  vegs and fish,  eggs and cinnamon and yogurt...! I want to enjoy all the good things the nature is still giving us! Am I alone? I don't think so. So, people, go to your kitchens and start cooking little by little and when you'll realise that the food you make is worth the time spent in there... You'll be hooked for ever!!

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